Posteado por: Arianna Bañuelos | agosto 27, 2011

11/12

La historia del mar

11/12

Última impresión

Hay olas y aves que dominan los mares y los aires. Hay tesoros enterrados en el olvido y anhelos de otras vidas pasadas. Desde entonces, hay muertos en la orilla  y el mar cálido los despierta en sueños.  Ahí nacen los hombres que salen a dominar continentes y se dan por vencidos. La batalla se conquista adentro y más adentro, entre el compás de un oleaje y el descenso de una ola en retroceso: permanencia y libertad son sinónimos de mar.

 Escribir la última idea es comenzar a escribir la historia del mar. Antes, creía que había distintos tipos de amor, estantes de libros que podíamos clasificar en medios ordinarios (a, b, c), de acuerdo a juicios y valores aprendidos por maestros y filosofías de otras épocas –extraordinarias mitologías como el relato de esta historia fantástica.

Antes, creía que la emoción era un impulso tan fuerte, que al contenerlo, podía perderse para siempre, una condición innata de felicidad, un instinto de infancia en el olvido. La pasión inquietante sigue siendo verdad, porque todo anhelo es un instinto real de permanencia.

Antes, creía en el amor como algo involuntario ¿Has visto el océano en una fotografía? ¿Has retratado las olas  estáticas de un océano pintoresco, un anhelo de fuga que nunca termina por saciarse? La primera llamada fue un canto “aquí se vive”. El poeta me ilustró las historias más fantásticas del mundo real, un amor a distancia, un azul celeste que algún día llegaría.

La leyenda del mar me condujo al conocimiento más profundo del amor (Amor, quise decir). – Renuncia a “la idea fotográfica” del mar y llegarás a experimentar la unidad, que es el Todo en sí.  Ahí en el fondo hay un espejo y la verdad es siempre libre.

¿Cómo experimentamos ese amor? ¿Cómo dejamos a un lado la daga de posesión y la súplica por todo aquello que nos hizo falta? ¿ignorancia? ¿Miedo? ¿Separación? El propósito de la vida es confirmar lo que ya sabíamos de antemano. Acepta sus contrarios: el conocimiento, la unión: el alma no tiene tiempos, ni circunstancias ni contextos. El alma es la forma más pura del amor. El alma del mundo es un recordatorio de las olas en todos sus tiempos y un sabor de mar callado o despierto.

El amor es una inconstante del tiempo, una constante adentro del no-tiempo. Amando esa libertad seremos capaces de ver las cosas como son: el mar tempestuoso, el mar tranquilo, la ola agitada, el poeta que llega de nuevo a fijar sus ojos y ve un reflejo de otra vida, el niño que se vuelve anciano toda vez que recuerda al viajero solitario, el amante de su puerto, la voz de una lejana puesta de sol que a todos llama.

El amor perfecto siente lo que el perfecto blanco a su color: el anhelo inconcluso a su deseo. La inclusión al eslabón perdido es una búsqueda constante adentro de una pregunta, de otra pregunta. La respuesta abre el círculo de todas las eras biológicas.

Amar es dejar ir, dejar el cuerpo en la orilla.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: